
Ahorrando espacio en su cabina de pulverización con unidades de curado por infrarrojos personalizadas Seamos honestos: los hornos convencionales ocupan mucho espacio. Si tiene un taller pequeño, no puede permitirse tener un túnel enorme que ocupe la mitad del suelo. Por eso, sustituimos esos hornos por unidades de curado por infrarrojos personalizadas. Esto permite reducir el espacio necesario para el secado en unos 50%. Lo genial es que no perdemos tiempo calentando todo el aire de la habitación. En lugar de eso, las lámparas de infrarrojos envían energía directamente al metal y a la capa de pintura. Es un método eficiente.
Ajuste adecuado de la temperatura Si desea reducir el espacio necesario, necesita más potencia. Utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta, ya que estas penetran profundamente en la capa de pintura. Al aumentar la potencia y el voltaje de estas lámparas, concentramos la energía en el área deseada. Esto significa que sus piezas se secan más rápidamente, o bien puede acortar toda la línea de transporte. Así, todo funciona mejor.
Detalles técnicos Utilizamos tubos de vidrio de cuarzo con recubrimientos especiales. ¿Por qué? Porque diferentes polvos y líquidos absorben el calor de manera diferente. Ajustamos la longitud de onda para que coincida con el tipo de recubrimiento utilizado, de modo que la superficie quede perfectamente curada sin dañarse. Además, no utilizamos conectores complejos que requieran conocimientos especializados para ser reemplazados. Usamos conectores estándar como R7 o SK15. Cuando una lámpara se quema, basta con reemplazarla rápidamente. Su línea de producción vuelve a funcionar en minutos, no en horas.
La realidad Existen ciertos compromisos. Cuando se concentra tanta potencia en un área tan pequeña, las temperaturas suben mucho. Debe asegurarse de que su sistema de ventilación y refrigeración pueda manejar ese calor. Si no se elimina ese calor de sus componentes electrónicos, estos se dañarán. Es una solución rápida, pero dolorosa si se olvida de ella.
El secreto principal El espacio entre la lámpara y la pieza debe ser preciso. Si lo hace correctamente, obtendrá un acabado impecable. Si lo hace mal, tendrá que lidiar con problemas graves.