
Mantener seguros y secos los calentadores infrarrojos en el baño
Instalar un calentador infrarrojo en el baño es como invitar a un “imán de agua” a un lugar húmedo. Con toda la humedad que se genera debido al vapor del baño caliente y a las salpicaduras accidentales, es necesario asegurarse de que el aparato funcione correctamente. Por eso damos tanta importancia a la clasificación IPX4. No se trata simplemente de un requisito técnico; es algo que evita que la electricidad llegue hasta usted.
Lidiar con la humedad
El vapor de agua facilita la conducción de la electricidad. Si este vapor llega al lugar incorrecto, surge un problema. Para evitarlo, utilizamos compuestos impermeables para sellar los terminales del aparato. Piénselo como un guante impermeable para las conexiones eléctricas.
Nos aseguramos de que estos aparatos funcionen bien incluso cuando la habitación está muy húmeda (con una humedad del 90%). Y, por si acaso alguna junta fallara, utilizamos aislantes cerámicos reforzados. Estos actúan como una barrera física que mantiene las partes eléctricas alejadas de la carcasa exterior.
El aspecto técnico
La clasificación IPX4 significa que el calentador puede soportar salpicaduras desde cualquier ángulo sin problemas. No basta con colocar simplemente una lámpara infrarroja en la pared del baño; necesita un soporte adecuado.
Utilizamos juntas y carcasas especializadas para proteger los cables de las condiciones ambientales adversas. Además, fabricamos los reflectores y las carcasas con aleaciones que no se oxidan. Si el metal comienza a corroerse, la ruta de conexión eléctrica se interrumpe, y eso es un riesgo que no estamos dispuestos a correr.
Compromisos inevitables
Hay un sacrificio que hay que hacer: para lograr este nivel de seguridad, la carcasa del calentador debe ser un poco más grande para poder incluir todos esos sellos. Se pierde un poco de ese aspecto “ultraplano”, pero se obtiene una mayor seguridad.
Un consejo adicional: asegúrese de que el aparato esté bien fijado. Si el aparato se mueve, podría soltar las uniones y permitir que el vapor entre en su interior. Y, como medida extra de seguridad, conecte el aparato a un tomacorriente GFCI. Es una solución sencilla que proporciona una gran protección contra posibles fugas de electricidad.